Los cuentos, ¿por qué no? mundos fantásticos, libros históricos, identificarte con el
personaje, suspense, amor, amistad…
Con los libros tenemos la libertad de aprender lo que elijamos y nos guste. Encontramos una gran variedad de temas cuando entramos en cualquier librería o biblioteca.
Nos invitan a alejarnos de la realidad y despreocuparnos de nuestros problemas , cambiarlos por otros, donde el escritor intenta que entre en ti la curiosidad de ¿Qué va a pasar? Y que esta pregunta te haga pasar la página y encontrarte algo que ya estaba escrito hace tiempo, pero que tú descubres en ese momento.
Como son las cosas….
No tienen por que ser libros de 600 páginas, o muy caros o best-sellers, o incluso libros que hayan leído todos tus amigos. Simplemente libros que te gusten, cortos si los prefieres o no conocidos. Lo bueno de ellos es que tú y solamente tú puedes elegir sobre de que quieres que trate.
Lo importante en un libro es su entretenimiento y lo que tu sientas por él personalmente, lo que te inspire, lo que te haga sentir cuando lo estás leyendo.
¿Amor? ¿odios? ¿rabia? ¿cariño? ¿desconfianza? ¿identificación? ¿ira? ¿repugnancia? ¿magia? ¿felicidad? ¿alegría?.
Un libro no es mejor o peor por la fama de su autro, por los premios que haya ganado o por la fama que haya cosechado, si no por lo que a cada persona le hace sentir. Igual que un poema: lo verdaderamente importante la persona que lo escribió, si no lo que sentía y lo que le hizo escribir el poema.
Es posible que quizás a ti no te han sentir lo mismo que a otra persona, pero todos somos diferentes y no podemos tener los mismo gustos.
Dentro de la literatura tenemos a la poesía, el comic, los cuentos, el ensayo, el teatro… ¿Por qué no probar con alguno de estos géneros? o ¿Por qué no descubrir otro tipo de libros?
Ésta “es mi lógica”.
Tandro dicho:
on septiembre 3, 2010 at 2:04 pm
El cómic (todavía) no es considerado un género literario (los cuentos tampoco lo son xD), pero tiempo al tiempo… Hay cómics un millón más valiosos que novelas de discutible valor artístico (o narrativo) como “El código Da Vinci”, por poner un ejemplo, o las memeces que sacan ahora sobre magos, vampiros y zombis.
kazlunn dicho:
on septiembre 4, 2010 at 5:42 pm
En mi opinión “El código Da Vinci” o las memeces como “Crepúsculo” son consideradas obras comerciales o malos libros por la fama que le rodea de best-sellers o triunfo de adolescentes. Pero eso no significa que no sean muy buenos libros. Si te guias por eso, es como guiarte por las criticas de películas de otros sin verla.
Por poner un ejemplo: mucha gente se habia leído el libro de “Crépusculo” antes del ‘boom’ del fenómeno fans, y el caso es que les gusto mucho. Sin embargo ahora, otras personas se niegan a leerlo por un prejuicio. Incluso hay quienes se lo leen pero con la cabeza como un caballo, solo mirando al frente, sin darse cuenta de la calidad del libro y creyendo en el prejuicio de que es una “memez”
Tandro dicho:
on septiembre 4, 2010 at 6:32 pm
Me leí “El código Da Vinci” antes de que tuviera la fama que ahora tiene, y ya me pareció una mierda entonces. En cuanto a lo de los vampiros, no me refería sólo a “Crepúsculo” (que no voy a criticar porque de hecho no lo he leído, pero sí que puedo decir que las películas me parecen una soberana mierda. No te lo tomes como una ofensa, es mi opinión, sólo que mucha otra gente -como las de las críticas a las películas- la comparte.), a raíz de todo el “boom” de “Crepúsculo” han salido obras similares con dudosa calidad artística.
Por cierto, hay una diferencia entre las críticas que leo yo, con las que aprendo, y lo que haces tú, que ves una película y te quedas sólo con el sabor que te deja. Así hasta a mí me encantarían basuras como “Jumpers” o “Harry Potter”.