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Jack desvió la mirada, incómodo. Cubrió a Victoria un poco más, aunque enseguida advirtió que aquel gesto era algo absurdo, a quellas alturas.
-Gracias por dejarnos solos -dijo a media voz.
Christian se encogió de hombros.
-No lo he hecho por ti, así que no tienes por qué agradecérmelo.
-Lo sé, lo has hecho por ella. Aun así…
-Tampoco -cortó el shek-. Lo he hecho por mí mismo. Detesto esa sensación de perder el control. Cuando hago algo, me gusta hacerlo porque quiero, porque lo he decidido yo; no a casua de una influencia externa.
Jack sonrió. Había detectado un matiz de rabia en la voz de Christian.
Sabía que tenías un punto débil -sonrió-, y no son tus sentimientos ni tu parte humana. Es tu pánico a perder el dominio de ti mismo.
Christian se encerró en un islencio molesto.
-Odias la idea de no saber qué está pasando, de no poder hacer nada por evitarlo, de no ser tú. Tienes miedo de no llevar las riendas, de que otro te domine a ti. Estás demasiado acostumbrado a ser tú el que lo sabe y lo controla todo. Pero a veces, sabes… -añadió Jack con una sonrisa, dirigiendo una tierna mirada a Victoria-, no es tan malo dejarse llevar.
-¿Dejarse llevar? – repitió el shek-. ¿Te arrojarías acaso al interior de un mar turbulento en plena tempestad? Olvídalo; es más prudente remontar las olas.
-Tal vez. Pero así solo vies una vida a medias, no disfrutas de las emociones del momento. NO todo puede ser explicado, medido o razonado. NO todo tiene un sentido, así que, ¿por qué perder el tiempo buscándolo?
- Todo tiene un sentido -replicó Christian-. Solo que a veces no encontramos las respuestas que buscamos, o no formulamos las preguntas adecuadas. Pero eso no significa que esas preguntas y respuestas no existan.
-No lo creo. Mira a Wina, por ejemplo. Mira a los dioses. ¿NO parecen la esencia del caos? ¿Por qué buscar un orden en todo lo que hacen?
-Porque tiene un orden y un sentido, a una escala mucho mayor. Desde nuestro punto de vista tal vez no lo tenga. Pero desde otra perspectiva, sí.
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Esta situación seguramente se la ha planteado mucha gente en la vida; o bien con otra persona diferente a ella, o bien consigo mismo haciendo un debate interior.
¿Cabeza o corazón? ¿Número o letras? ¿Ver o sentir? ¿calcular o dejarse llevar?

Laura García Gallego
Este es un fragmente del tercer libro, “Panteón”, de una triología llamada “Memorias de Idhúm” de una de mis escritoras favoritas: Laura Gallego García.
En el texto se demuestra como es Christian calculador, pensativo, inteligente… Y también como es Jack, el cual, se dejaría guiar por su corazón hasta la muerte. Esta personalidad se debe a que Christian es un shek (serpiente alada) y Jack un dragón. Ambos son híbridos que tienen parte humana y parte… animal.

Jack (espada de fuego) y Kirtash (espada de hielo)
¿Y es que, qué es más importante en la vida? ¿Tenerlo todo bajo control para no hacer ninguna estupidez y así conseguir lo que quieres, o por el contrario, seguir a tu corazón e instinto para vivir una vida plena plagada de sensaciones?
Hasta el día de hoy yo no sabría que deciros. Como ejemplo me pondré a mi misma: pienso y razono todas las acciones, intento llevar mi perspectiva más allá de la normal para intentar entender una series de cosas y me gusta. A todo el mundo les gusta tener las cosas claras y no estar entre el blanco y el negro sin decidirse, entender muchas de las cosas que nos rodéan y tener argumento para todo. Pero a la vez, no somos del todo felices. Si no me dejo llevar por mi instinto y mi corazón no alcanzaré determinados sentimientos y emociones de la vida.

Sin embargo, hoy en día, dejarnos llevar y ser completamente como Jack no nos llevaría a ningún sitio. Podríamos ser como mucho aventureros. Quizás, y seguramente, dejarnos guiar por nuestro corazón nos daría más palos que emociones.
Espero que ese debate interior se pueda resolver algún día y yo estaré aquí para contaroslo, porque…
Ésta “es mi lógica”